SUMA aporta su experiencia a manual para hablar de violencia con infancias sinaloenses

SUMA aporta su experiencia a manual para hablar de violencia con infancias sinaloenses

SUMA Sociedad Unida IAP formó parte de la mesa técnica que revisó el “Manual para hablar con niñas, niños y adolescentes sobre violencia y crimen organizado”, una herramienta que busca romper el silencio, orientar a educadores y fortalecer redes de protección ante los efectos que la violencia está dejando en las infancias

 

 

La violencia que actualmente se vive en Sinaloa también tiene efectos dentro de las aulas, por lo que es importante incorporar a niñas, niños y adolescentes a la conversación.

 

 

Ante una realidad en la que el miedo, los rumores, las imágenes difundidas en redes sociales y los cambios en las rutinas escolares forman parte de su entorno, organizaciones de la sociedad civil participaron en la revisión de una herramienta que propone hablar con las infancias sobre violencia y crimen organizado sin generar más miedo ni revictimizarlas.

 

 

SUMA Sociedad Unida IAP fue una de las organizaciones que integró la mesa técnica encargada de revisar el contenido del “Manual para hablar con niñas, niños y adolescentes sobre violencia y crimen organizado”, elaborado por Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), a través de Resilience Fund con apoyo de la agencia Téhwa, en el diseño editorial e ilustración.

 

Por su trabajo en la construcción de paz, la participación comunitaria y la prevención de la incorporación de jóvenes a actividades delictivas, SUMA aportó a la revisión del manual su experiencia de trabajo directo con niñas, niños y adolescentes, algunos de ellos provenientes de sectores con altos índices de violencia.

 

Para Iván Velázquez Aréchiga, director de SUMA Sociedad Unida IAP, guardar silencio frente a la violencia no impide que las infancias busquen explicaciones; por el contrario, deja espacios que pueden ser ocupados por rumores, redes sociales o información proporcionada sin acompañamiento adecuado.

 

“De lo que no hablamos no quiere decir que no exista, todos los vacíos de comunicación son llenados con información. Requerimos llevar información oportuna y veraz a nuestros educadores para que se transmita a las infancias”, señaló.

 

Velázquez Aréchiga planteó además la necesidad de revisar como sociedad las condiciones que han permitido llegar al actual escenario de violencia en Sinaloa, particularmente cuando adolescentes aparecen no solamente como víctimas, sino también involucrados en dinámicas delictivas. 

 

 

manual hablar de violencias con infancias 2.png

 

 

Una herramienta para enfrentar la realidad

 

La exposición a la violencia puede traducirse en miedo, ansiedad, problemas para dormir, aislamiento, desconfianza, dificultades para concentrarse y cambios de comportamiento, efectos que pueden presentarse en niñas, niños y adolescentes. 

 

En Sinaloa, el propio manual reconoce un contexto marcado por la presencia de grupos armados, desplazamientos forzados, amenazas, desapariciones, homicidios y riesgos de reclutamiento de menores. También señala que la violencia ha ocasionado interrupciones escolares y comunitarias y un clima de incertidumbre que afecta especialmente a niñas, niños y adolescentes.

 

Siria Gastelum Félix, directora de Resiliencia GI-TOC, explicó que el documento debe entenderse como una herramienta susceptible de enriquecerse a partir de su aplicación y de las experiencias de quienes trabajan directamente con las infancias.

 

“Reconocimos que, aunque no fuera una herramienta perfecta, era algo que se necesitaba y que necesitábamos empezar a lanzarla para mejorarla. Ahora es suya la herramienta, siéntanse en la confianza de mandarnos retroalimentación”, expresó.

 

El manual fue presentado ante representantes de organizaciones de la sociedad civil, autoridades educativas y personas con capacidad para impulsar su aplicación en sus respectivos sectores.

 

En la mesa técnica participaron, además de SUMA Sociedad Unida IAP, Proyecto Centinela, Sociedad Educadora de Sinaloa A.C., Iniciativa Sinaloa y actores del ámbito educativo que han encontrado formas de hacer frente a la violencia a pesar de las adversidades. Durante la revisión aportaron experiencias relacionadas con prevención de la violencia, salud mental, adicciones, derechos humanos, reconstrucción del tejido social y trabajo directo en las escuelas.

 

 

manual hablar de violencias con infancias 4.png

 

 

Entre ellos estuvo Víctor Aispuro, director de la Escuela Primaria Sócrates, plantel que ha enfrentado los efectos de la violencia en Culiacán. Desde su experiencia, advirtió que colocar toda la responsabilidad en los centros educativos sería insuficiente, pues cualquier estrategia necesita incorporar a las familias.

 

“El manual claramente lo maneja como una herramienta que es para los educadores, pero es una herramienta que tiene que tener una profundidad para llegar al origen, a las familias porque es donde se forman los valores”, señaló.

 

Durante la presentación se planteó que maestras y maestros enfrentan el mismo contexto de violencia que sus estudiantes, además de grupos numerosos y cargas laborales, por lo que implementar nuevas herramientas requiere acompañamiento, capacitación y coordinación institucional y no simplemente sumarles responsabilidades.

 

Más que explicar a las infancias los detalles de los hechos criminales, el manual propone enseñar a reconocer emociones, riesgos, personas de confianza y formas seguras de pedir ayuda. Sus actividades se organizan de acuerdo con las edades y promueven el diálogo, la reflexión y la participación de niñas, niños y adolescentes. 

 

Uno de sus principios centrales es evitar la revictimización: ninguna actividad debe obligar a un menor a contar hechos violentos que haya vivido o presenciado. La prioridad es generar espacios seguros para expresar emociones, comprender lo que ocurre y reconocer redes de apoyo. Además, el propio manual aclara que no sustituye la atención psicológica o psiquiátrica ni constituye un tratamiento clínico o un protocolo para atender casos de violencia.

 

Entre las alternativas plantea actividades deportivas, culturales y recreativas; escuelas abiertas a la comunidad; talleres sobre los riesgos del reclutamiento y estrategias de autocuidado, así como redes en las que participen familias, docentes, organizaciones civiles e instituciones. El objetivo es hablar de la violencia sin que ello signifique acostumbrar a las infancias a vivir con ella.

 

 

 

#EmpiezoporMí

 

 

 

Logotipo Suma Sociedad Unida