Las pequeñas decisiones también influyen en la construcción de paz: Carol H. Solís
Durante el Foro SUMA+ Inspira 2026, la periodista habló sobre los límites de la voluntad individual frente a la violencia y las decisiones cotidianas que pueden modificar nuestro entorno
Las personas no siempre pueden elegir las circunstancias en las que viven ni resolverlas únicamente con voluntad. Sin embargo, pueden tomar decisiones que influyan en su entorno. Así lo planteó la periodista Carol H. Solís durante el Foro SUMA+ Inspira 2026, donde conversó con adolescentes de Culiacán y Navolato sobre las decisiones cotidianas y sus consecuencias.
Originaria de Culiacán, la conferencista compartió experiencias personales para explicar que decidir no siempre significa elegir la mejor opción. A veces se actúa con la información disponible, se evitan otras alternativas o se permanece en una situación porque las opciones parecen peores.
También cuestionó la idea de que el esfuerzo individual basta para superar cualquier dificultad. Señaló que la pobreza y las desigualdades sociales responden a condiciones que van más allá de la voluntad de las personas.
Al referirse a la crisis de seguridad en Culiacán, recordó que sus habitantes han tenido que modificar actividades habituales, incluso consultar mensajes de WhatsApp antes de salir al supermercado para conocer las condiciones de seguridad.
“No elegimos que lo que pasa alrededor nos afecte, no elegimos ciertas circunstancias que suceden en los espacios en donde vivimos, no elegimos no poder salir a hacer cosas que hacíamos antes… no siempre tenemos fuerzas para responder y hay circunstancias que no se resuelven con voluntad”, expresó.
A partir de este planteamiento, durante su conferencia El poder de elegir: Tus decisiones construyen la persona y el mundo que quiere, invitó a las y los estudiantes a distinguir entre aquello que escapa de su control y las decisiones que todavía pueden tomar.
Decir “no” también tiene consecuencias
Carol H. Solís explicó que las decisiones cotidianas pueden tener consecuencias que inicialmente pasan inadvertidas. Mencionó situaciones como salir de casa sin desayunar o aceptar una invitación por temor a quedar fuera de un grupo de amistades.
Advirtió que la presión por pertenecer puede llevar a las y los adolescentes a aceptar situaciones con las que no están de acuerdo. Por ello, destacó la importancia de aprender a decir “no quiero”, “no me gusta” o “no le entro a eso”.
También mencionó la decisión de levantar la voz cuando alguien enfrenta una injusticia.
“Tal vez ustedes piensen que pequeñas decisiones que toman no tienen grandes impactos y de verdad se los digo no es así, pequeñas decisiones que toman ustedes tienen grandes impactos”, expresó durante su intervención.
Para ilustrar cómo una acción puede tener consecuencias sobre otras, relató la historia de la reintroducción de lobos en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, y los cambios que, según explicó, produjo en el ecosistema.
Después relacionó ese ejemplo con la influencia que las decisiones personales pueden tener sobre otras personas.
“Cuando ustedes toman una decisión y salen de lo común, de lo que los demás están haciendo, alguien más les mira y dice: -está chilo lo que está haciendo, también lo voy a hacer- y se crean agentes de cambio… una persona que hace algo y lo contagia a los demás, los reales influencers”, distinguió.
Durante la conferencia pidió a estudiantes que compartieran algunas decisiones tomadas ese mismo día. Entre las respuestas estuvieron asistir al foro, dejar las llaves en casa o guardar sus pertenencias en el salón de clases.
Con estos ejemplos explicó cómo decisiones aparentemente menores pueden modificar lo que sucede después.
Las decisiones cotidianas también son políticas
La periodista planteó que la política va más allá de los partidos, las elecciones y los cargos públicos. Desde su perspectiva, las decisiones de consumo, participación y convivencia también son políticas porque tienen consecuencias sobre otras personas.
Comprar en un comercio, participar en una actividad comunitaria, expresar una opinión o guardar silencio fueron algunos de sus ejemplos.
Para relacionar este planteamiento con la situación de Culiacán, presentó un escenario hipotético: recibir un mensaje de WhatsApp que advierte sobre riesgos de seguridad en la zona donde se realizará un partido de beisbol.
Explicó que, aunque las personas no pueden controlar las condiciones de seguridad, sí pueden decidir si asisten, cambian sus planes o siguen el encuentro por televisión.
La conferencista también abordó la construcción de paz. Reconoció que las y los adolescentes de Culiacán enfrentan situaciones que no deberían vivir a su edad y que escapan de su control.
Entre las decisiones que pueden tomar mencionó participar en actividades colectivas, continuar estudiando, ocupar espacios públicos, levantar la voz ante una injusticia o negarse a participar en situaciones con las que no están de acuerdo.
Advirtió, además, que la violencia se acumula mediante abusos tolerados, silencios, impunidad, miedo e indiferencia.
Al concluir, invitó a las y los estudiantes a pensar en las consecuencias de sus decisiones dentro de sus familias, escuelas y grupos de amistades, y a reconocer que sus acciones pueden influir en las personas con quienes conviven.
Carol H. Solís: 25 años de trayectoria periodística
Carol H. Solís es periodista con más de 25 años de experiencia. En 2022 fue reconocida como agente de cambio por la revista Quién.
Es coautora del libro Presidenta: más de 100 mujeres te escriben y autora de una trilogía sobre desplazamiento forzado interno en México, integrada por Nos están matando, No podemos habitar y Nos está tragando el mar.
También es amante de los perros.
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